miércoles, 2 de octubre de 2019

TALLER CONOCER MADRID 2 - LA MEDINA DE MADRID -EL MADRID ÁRABE- 2 OCTUBRE 2019

 Empieza el curso!!


Me encanta volver a las clases.
Este curso vamos a seguir con las visitas a museos, palacios y otras cosas chulas a las que nos tiene acostumbrados Marisa (que, por cierto, ¡¡sigue siendo nuestra profe!!)

Además, vamos a hacer una serie de salidas, recorriendo los barrios de Madrid, en orden cronológico desde su creación.
Así, tendremos un Madrid árabe, otro de los Reyes Católicos, Austrias...
En fin, que suena súper interesante.

La primera salida es:

MIÉRCOLES 2  OCTUBRE - LA MEDINA DE MADRID -EL MADRID ÁRABE- 
(MADRID 1)

Comenzamos la visita en la plaza de Ópera, continuaremos hacia Ramales y la calle Factor, el Viaducto, la calle de la Villa y terminaremos en la iglesia de San Pedro el Viejo.

Parece ser que Madrid es la única capital europea cuyo origen es islámico.
En nuestro pasado también están presentes los visigodos y los romanos, pero más bien en la zona de la cuenca del Manzanares.
Los orígenes de lo que es la ciudad propiamente dicha, son árabes.

Se intenta buscar un origen mitológico, buscando una conexión entre las constelaciones de Júpiter y la Osa Mayor (no en vano tenemos un oso en nuestro escudo)
Pero la mayoría de historiadores están de acuerdo en la teoría del origen islámico.
El nombre "Maigrit o Magrit" significa cauce de agua, y es que nuestra ciudad está sobre multitud de antiguos arroyos y ríos.
Fue más o menos en el siglo IX cuando Mohamed I y su hijo construyeron las primeras fortificaciones, para defenderse de Toledo (ciudad mucho más importante en aquel momento)
Y es que todo al norte del Duero estaba formado por los reinos cristianos y al sur estaba Al-Andalus.

Madrid está muy ligado a Toledo, y ya con los Reyes Católicos y más tarde con Carlos y Felipe acaba teniendo la importancia suficiente, como para transformarse en la capital del reino.

El lema del escudo "Fui fundada sobre el agua, mis muros de fuego son" obedece a que las murallas que rodeaban a las primeras fortalezas eran de sílex, y cuando soplaba con fuerza el viento y las areniscas rozaban y saltaban chispas, así, las murallas parecían estar hechas de fuego. (joe, qué poético y romántico todo...)

Los "viajes del agua":
La villa se abastecía a través de una gran red de galerías subterráneas llamadas qanats o viajes de agua, de origen árabe, que proporcionaban aguas captadas del subsuelo.
Y cada vez eran más, por la necesidad y el crecimiento progresivo de la ciudad.

Muy cerca de aquí, por ejemplo, estaba el viaje de agua de Amaniel, que surtía al Alcázar.

En estos momentos, los oficios de aguador y fontanero eran los más demandados, obviamente.

En la plaza en la que estamos, estaba la famosa fuente de los Caños del Peral (también conocida como Lavadero de los Caños del Peral) y se llamaba así, por un legendario peral que daba sombra a todo el conjunto.
Estuvo funcionando desde el siglo XV hasta el XIX, siglo en que se reformó la plaza, y se rellenó, transformándose en algo parecido a lo que nos encontramos ahora.
Llegó a tener en su mejor momento hasta 57 pilas o lavaderos... esto da idea de lo importante que era.

En uno  de los lados de la plaza podemos ver esta maqueta metálica, con la reconstrucción de cómo debió ser:


También han construido una réplica (una parte) para ver cómo debían ser los caños, y está también en la plaza:



En el año 1.083 Alfonso VI con las capitulaciones de los musulmanes, amplía la muralla a más barrios cristianos.
Rodeando el conjunto aparecerán después las llamadas cercas o aduanas que datan ya de los siglos XV en adelante.
Una muestra es la del arrabal de Felipe II o la más conocida de Felipe IV.

La estatua de Isabel II es de José Piquer, y como muchas otras de la ciudad, es movible, teniendo varias ubicaciones anteriormente.
La actual es una réplica que se colocó después de la guerra civil.

Como curiosidad, nos contó que el arroyo del Arenal pasaba por calle del mismo nombre.
Cuando en el XIX la plaza se rellena, queda un desnivel importante que se aprecia en la calle  de la Escalinata.



Nos vamos por una calle que sale hacia la izquierda (calle de la Independencia), que nos deja sitios tan bonitos como esta floristería:


La verdad es que el barrio es precioso y tranquilo y lo han dejado estupendo en los últimos años.


Llegamos por aquí a la calle del Espejo, y Marisa nos cuenta que toda la zona tenía restos de muralla, que la gente aprovechó para construir. Hay restos diseminados por bares y casas.
Por ejemplo, en calle del Almendro hay restos.
La cerámica de los letreros es del taller de Talavera Álvarez de luna, que aún sigue en activo.




La calle era como una Atalaya, puesto que está a bastante altura... especula en latín = atalaya
Espécula / espejo.

Luego pasamos por la calle Amnistía o la Unión hasta llegar a la Plaza e iglesia de Santiago (antes iglesia de San Juan Bautista)
Ahora, en recuerdo, se llama Santiago y San Juan Evangelista, con las dos advocaciones.


La plaza es tranquila, bonita, con terracitas... es un gustazo estar por aquí, me estoy apuntando mentalmente la zona, para volver pronto con amigos o con Manu y las chicas.

Toda esta zona era un entramado cerrado de callejas, pero Napoleón Bonaparte y su hermanísimo Pepe, deciden abrir plazas "a lo loco" (le llamaban Pepe, el rey plazuelas) y así derribó conventos y casas de la zona.

En los años 1810-11 se reconstruyó la Real iglesia de Santiago y San Juan (el arquitecto fue Juan Antonio Cuervo)
Se reconstruye siguiendo el estilo neoclásico que tan de moda estaba en Francia.
Es una fachada de arquitectura arquitrabada y decoración de triglifos.
Encima de la puerta de entrada, colocan un altorrelieve de "Santiago matamoros", conmemorando la batalla de Clavija.
Posee una cúpula con linterna que centraliza e ilumina el espacio (lamentablemente, por cuestiones de horario no la podemos visitar - me queda pendiente)
Dentro hay importantes obras de Juan Carreño de Miranda,  Francisco de Ricci y Pedro Roldán (escultor)



Se ve la cruz de Santiago y las veneras en ambas ventanas. Aquí empieza el Camino de Santiago desde Madrid y así se ve en la plaquita.

Esta zona de la Plaza de Ramales es la zona más antigua de Madrid.
No la conocía y estoy absolutamente anonadada.

¡¡Tengo que explorar esto en profundidad!!

Este taller es lo mejor que podía hacer. Me está haciendo descubrir muchísimas cosas, investigar, buscar otras cosas qué hacer... En fin, un mundo lleno de posibilidades maravillosas.

La Plaza de Ramales se terminó de construir en el siglo XIX, y se llama así en recuerdo a la batalla del mismo nombre, que enfrentó a Esparteros con el pretendiente al trono Carlos V de Borbón, durante la Primera Guerra Carlista.

Esta es la Plaza de Ramales y la Casa-Palacio de Ricardo Agustín (año 1.920, el edificio de la izquierda)


También tenemos la Casa-Palacio de Domingo Trespalacios, fechada en 1.768, (Filipo Juvara, el arquitecto del Palacio Real estuvo enterrado aquí)


En la plaza estaba la desaparecida Iglesia de San Juan.  Era muy importante puesto que llegó a ser parroquia del Alcázar de Madrid.
En la capilla perteneciente a la Orden de Santiago, fue enterrado Diego Velázquez.
Así lo recuerda el azulejo con el nombre de la calle, donde está Velázquez, muy orgulloso con la cruz de Malta.
Con posterioridad, se levantó en el centro de la plaza una columna con la cruz de Santiago en recuerdo del pintor sevillano.

Es muy triste que no quede nada, ni la iglesia, ni la tumba de Velázquez... es algo terrible de pensar, sobre todo cuando una es fan del Ministerio del Tiempo, y el personaje del pintor estaba tan bien tratado.



Han dejado una placa metálica donde se ve la distribución de la iglesia en la plaza.



En 2.005, al llevarse a cabo la remodelación de la plaza como espacio peatonal quedó labrada en el enlosado la silueta del ábside y parte de la iglesia del antiguo templo de San Juan.
En otro color se observa por donde iban supuestamente los muros.

Ya nos vamos hacia la calle de San Nicolás y llegamos a la iglesia de San Nicolás de Bari (también llamada de los servitas o de los italianos) 
El origen de la iglesia es del año 1.202,  dicen que la torre podría ser un minarete de mezquita, pero no es así, los alarifes -maestros de albañilería mudéjar- dejan su impronta en los edificios cristianos en los que trabajaban.

Así en el arte mudéjar, vemos muchos ejemplos de templos cristianos con estética árabe. 


La torre posee varias plantas de arcos ciegos polilobulados y un remate herreriano posterior.



La portada, que no podemos ver por las obras, es barroca de Salvador Carreño.
(dejo foto sacada de internet) y  la promesa interior de volver por aquí.


Por detrás, vemos el típico aparejo toledano de piedra y ladrillo.
En la iglesia estuvo enterrado Juan de Herrera (ahora ya no, le trasladaron a Santander, de donde era originario)


Después, otra zona fascinante, la calle del Factor, que se llama así porque en tiempos de Felipe II así se llamaba al encargado del equipaje del rey.
Desde aquí hay unas preciosas vistas del Palacio Real y de la Catedral de la Almudena.




Esta zona también se conoce como "los altos del rebeque" porque aquí vivía un embajador holandés, llamado  "Rebec".
Parece ser que en la cercana calle Requena, concretamente en el nº 5, en el interior de las oficinas de la conocida empresa pública Paradores de Turismo, existe un muro sorprendente, un lienzo realizado en mampostería de piedra caliza y pedernal con refuerzos de ladrillo. 
Apareció durante unas obras de reforma del edificio. Es precioso y está en muy buen estado, bien cuidado. (me ha parecido entender que se puede visitar)

Desde aquí se ve el antiguo Alcázar,  el Palacio Real, que hace la conexión de Madrid como fortaleza y atalaya. La unión del campo con la ciudad.
Estamos en la cornisa del Manzanares. 

Muy cerca, la almuzara, zona de juegos fuera de murallas que ahora es el llamado Campo de Atenas.
La muralla estaba por aquí, desde la Cuesta de la Vega toda la zona eran arrabales musulmanes.

En la calle de los Señores de Luzón 9 hay un edificio de Art Nouveau, justo enfrente de la Plaza de la Villa.


Y justo aquí, en plena calle mayor, paramos para ver los restos de la desaparecida Iglesia de la Almudena, la más antigua de Madrid.
(pongo foto de maqueta y foto antigua, que saco de internet)






Hay una escultura llamada "El vecino curioso" que tiene todo el trasero brillante, de tanto que le han sobado los viandantes, buscando suerte, imagino.




Muy cerca está el Río Manzanares (antes llamado Guadarrama - que significa arena)
Madrid se disputaba la capitalidad con Segovia, era ciudad secundaria antes de los reyes católicos y ya con Felipe II se hizo una ciudad mucho más importante.
En la calle de la Almudena hay más restos de murallas.



Con la desamortización de Mendizábal en 1.840 y luego la de Madoz del 1.855, hubo muchos cambios con los Bienes de la iglesia y comunes del pueblo (se llamaban "manos muertas" porque no estaban en activo...) no se podían vender y tenían origen medieval.

La perdida iglesia de la Almudena fue recuperada años más tarde, porque en Madrid había mucha devoción por esta virgen.

Por ejemplo María de las Mercedes y Alfonso XII, quieren ceder terrenos para hacer una catedral pero ambos mueren demasiado pronto y es finalmente la mujer de Alfonso XIII, María Cristina de Habsburgo-Lorena, quién acaba empezando su construcción.
Bastantes años después, se termina.

Bajamos por un costado de la calle Bailén, para disfrutar de una vista muy poco común del Viaducto Todo el mundo lo ha visto desde arriba, desde abajo... pero no con esta visión tan cercana de su esqueleto y arquitectura... mola mucho.


Al fondo (donde está esa especie de escalinata) está la llamada "Casa del Pastor" que creo que es visitable y hay una leyenda curiosa al respecto.
Un cura sufrió de la peste y prometió dejar su casa a la primera persona que apareciera... casualmente fue un pastor y acabó heredándolo todo.



Por debajo del viaducto pasaba el Antiguo Arroyo que venía desde Jacinto Benavente.

Bajamos ahora por la calle de la Villa, hacia la Plaza de la Cruz Verde, y pasamos por una casa dónde estudió Cervantes (con el maestro Juan López de Hoyos)


En la Plaza de la Cruz Verde, se hacían pequeños juicios de la inquisición (autillos de fe y ejecuciones)
La fuente está dedicada al Marques de Santa Cruz y tiene una escultura de Diana cazadora.
Aquí vivió Ventura Rodríguez. 
Esta fuente (como todas los otros monumentos movibles de Madrid) no estaba aquí desde siempre, antes estaba en el Convento de las Bernardas.



Subimos hacia la Calle y plaza del Alamillo. Antes aquí había un álamo muy grande, de ahí el nombre.
Se impartía justicia.
Aquí muy cerca, estaba el barrio de la morería y la Aljama, que era un órgano de justicia árabe.


En esta calle hay una leyenda relacionada con el Cid, del cual se dice que alanceó un toro (cerca está la calle del toro)
Llegamos por fin a la Plaza de la Paja y visitamos uno de los sitios que siempre he querido visitar:
El Jardín del  Príncipe de Anglona.



El jardín original es de 1.761 de un tal "Charmandier".
Su diseño, tal y como lo conocemos hoy, fue obra de Javier de Winthuysen en 1.920,  que también es famoso por diseñar el jardín del Palacio de la Moncloa.
Ahora es propiedad del ayuntamiento y las últimas reformas son de los años 80.
Es un jardín neoclásico, con una antigua fuente en el centro, que antes era de mármol pulido y ahora de un material bastante menos nobre: es de granito.
Hay múltiples celosías, rodeando el espacio, y bastantes especies botánicas distintas.


Seguimos ahora por la calle del Príncipe de Anglona hasta la iglesia y torre mudéjar de San Nicolás.

En Madrid, las tres torres mudéjares más importantes son: San Nicolás, San Pedro el viejo y en la Casa de la villa - la torre de los Lujanes.


Hay una leyenda sobre la campana grande, que era de peso excesivo y decían que subió y tocó sola (como que eran unos ángeles o algo por estilo los que la hicieron tocar) Nos reímos mucho con la historia.

Llegamos a la iglesia de San pedro el Viejo (aquí dentro está la famosa imagen de Jesús el pobre, del cual hay mucha devoción en Madrid) 
Para diferenciar las dos iglesias de San Pedro, a esta se la llama de San Pedro el Viejo, pues es más antigua... la otra, la de San Pedro el Real, está en la calle Toledo.
Esta es una Iglesia de retales... Así la llama Marisa.

La portada lateral es renacentista, del XVI y está muy deteriorada.




La portada es barroca del XVII, pero un barroco primitivo y sobrio, clasicista.
Hay un toisón de oro y en la hornacina habría posiblemente una escultura de San Pedro (ahora vacío)

En el interior disfrutamos de un retablo barroco, que representa el martirio de San Pedro y también hay una imagen de la Inmaculada Concepción.



Esta es la imagen de Jesús el Pobre. Muy venerado y que sacan en procesión, etc...


Luego hay una Capilla con restos góticos que tiene una imagen del Perpetuo Socorro.
Es la Capilla de los Lujanes o Perpetuo Socorro.



Y terminamos la visita paseando por la calle del Nuncio.
Yo me vuelvo a mi casita por la Calle Toledo y Tirso de Molina.

¡¡Me súper encanta mi Madrid!!



martes, 27 de agosto de 2019

CHAOUEN - DEL 6 AL 9 JUNIO 2019


Manu estuvo el pasado octubre 18 (o septiembre, no recuerdo) pasando un fin de semana de escapada con sus colegas de despacho. 
El destino fue la casita de Carlos en Chaouen, Marruecos, resultado de una compra hace bastantes años y que, tras el disfrute particular de los primeros años, decidió reformar y poner a disposición de viajeros de Air Bnb.
(Además hicieron una miniescapada a Asilah, donde tiene otra - próximo destino exótico para nosotros, seguro)

Este viaje lo hemos planeado con mucha ilusión, porque las chicas y yo no hemos ido nunca a África, y estamos emocionadísimas.
Manu, igual de contento al vernos así, está convencido de que nos va a encantar, y cree que es un destino de lo más tranquilo y fácil, como así fue finalmente.

El primer contacto que tenemos con gente marroquí es en el propio aeropuerto de Barajas, y no puede ser más prometedor, ya que me toca una vecina de avión de lo más simpática. (me cuenta chapurreando muchas cosas y ya empiezo a disfrutar de la amabilidad marroquí).



Llegamos ya al aeropuerto y el primer sorprendente trámite del que nadie se libra es rellenar unas fichas con un boli, indicando datos personales, oficio y motivo del viaje, además indicar donde vas a estar alojado. Como ya nos lo sabíamos por Manu, es una cuestión más de pérdida que tiempo que otra cosa.
La maleta que traemos de Carlos nos da un pequeño susto, puesto que se ha reventado alguna de las botellas de barniz y ha manchado toda la maleta (manchado y dejado maloliente).

El conductor que nos va a trasladar, que nos espera con un cartelico en las manos, resulta ser el amigo del amigo del amigo... porque el que iba a venir a buscarnos tenía no se qué y bueno, aquí funcionan así.

Decir que este hombre es peculiar es quedarse corto...



Mustafá habla por el móvil como si estuviera en una terraza tomando algo (hasta quince veces le llaman, llama, mira el whatsapp, el cinturón de seguridad es como si no existiera... en fin, una fiesta).
Se para a mitad de camino para picar algo en un área de servicio -no tarda ni dos minutos el hombre- lo malo es lo que viene después...

Con un pinchito de una especie de rosario que cuelga del coche se tira un buen ratito para extraer lo que se queda entre los dientes...

Estamos ya viendo que realmente esto es otro mundo. Es como viajar en el tiempo a la España de los 60 (me imagino)
Aparte del conductor raruno, nos encontramos curiosidades varias en la "autovía" y digo autovía porque son dos carriles en cada sentido, pero esto tiene de autovía ... lo que yo te diga...jaja

Nos cruzamos, entre otras cosas con un rebaño de vacas, pasando por una especie de paso de cebra y en el que, por supuesto, tienen preferencia. (hola? paso de cebra en autovía? pues si señores)

Ciclistas, niños andando por el borde con sus padres, motos pequeñas con remolquillos... todos tenemos cabida...jijiji
Lo que menos vemos son mujeres al volante, pero ciertamente, ya no nos puede sorprender.

Tardamos unas dos horas en cubrir unos 120 kms. Esto da idea del estado de las carreteras, no?

Extrañamente estoy tranquila, yo, que siempre me "acongojo" al volante, estoy tranquila... no se si es que ya me estoy llenando del espíritu del país o que simplemente veo que a esta velocidad no puede pasar nada grave (lo máximo que vamos es a 90 km/h)



La llegada a la casa es espectacular porque estamos alucinados (sobre todo nosotras) y nos parece un cuento de hadas.



Esta es la calle nuestra, tranquila, bonita y muy muy cerca del centro. (y del Ras Ma, la zona del lavadero)

Voy a poner unas cuantas fotos de la maravillosa casa, para babeo vuestro y melancolía mía.
Los muebles, encargados a medida, con un fuerte sabor árabe. 
Los suelos con bonitas decoraciones, son de ladrillo hidraúlico.



Los baños preciosos, con un lavabo hecho con la cerámica de la zona y cristales de pavés para separar la ducha del resto (unas vistas alucinantes, te puedes duchar con la vista del valle completa - el que vea, claro...nosotros sin las gafas somos gatos de escayola)


Distribuido en varias plantas, en la baja, está la cocina y entrada, en la primera las habitaciones, baños y saloncito, y en la tercera, la maravillosa terraza.











Nos damos ya una vuelta, que estamos deseando y desde el primer momento disfrutamos de la plaza principal, que es una maravilla.



Hay un montón de terrazas dónde se puede comer muy barato.

Una algazaba o fortaleza estupenda que se puede visitar y es muy bonita.

Y por supuesto la gran mezquita a la que solo los musulmanes pueden acceder. Los no musulmanes no podemos entrar.


Toda la medina está llena de pequeñas tiendecitas llenas de especias, colorantes, ropas tejidos y cualquier cosa que se te ocurra.








También hay muchas fuentes repartidas por toda la ciudad ya que estamos en un enclave de montaña y el agua cae desde los manantiales de arriba.



Empezando por el río principal que corre muy cerca de nuestra casa y que se llama  Ras al Ma, dónde están los lavaderos antiguos y que ahora se ha quedado simplemente como algo turístico.


Siempre tienen sillas metidas en el curso del río y preparan zumos de frutas para los turistas.

Todos los barrios de la ciudad tienen sus propios baños públicos, su mezquita y su horno y se encargan entre todos  los vecinos de cuidarlos y tenerlos al día.





La primera noche cenamos en un sitio precioso, un poco turístico, quizá, pero taaaan encantador, que a mi, por lo menos, no me importa.
Está muy cerca de la plaza y nos parece demasiado tranquilo pero nos pasa lo de siempre: en cuanto nos sentamos empieza a llenarse...




Tomamos crema de verduras, pastela de pollo, y un tajín, muchas cosas típicas, pero Paula pide una tortilla de queso por si acaso.
Se puede comer perfectamente un menú completo desde 70 dirhams o sea unos 7 €


De día presenta un aspecto algo diferente:




Dando una vuelta por la medina hemos descubierto los msemen, o crepes - tortitas árabes que las vende un señor empaquetadas a 15 dirhams el paquete, nos parecen tan sumamente baratas que compramos dos paquetes para los desayunos y el señor nos invita a tomar 4 maravillosos te a la menta... Son muy hospitalarios,  las chicas firman en el libro de visitas.

Volvemos a la casa y disfrutamos de las vistas desde la terraza de nuestra casa, que son impresionantes y por la noche "sufrimos" nuestra primera alucinación-enajenación.





Desayunamos en la terracita un café con leche con las famosas tortitas y cómo nos hemos levantado super pronto, nos cunde el día mogollón. (como a las 6 nos hemos despertado... y es que aquí son dos horas menos!! así que para nosotros son las 8:00)

El primer día nos damos otra vez un paseo por toda la zona del lavadero y subimos a mano derecha para entrar de nuevo en la medina y en sus miles de pasadizos y tiendecitas.































A media mañana o sea como a las 12, nos tomamos un segundo desayuno en una plaza preciosa aunque yo prescindo de él porque todavía estoy llena del desayuno anterior.


Nos tardan una hora más o menos en traer las cosas pero disfrutamos tranquilamente de la tranquilidad del sitio y del curioso baño que tienen qué es de esos antiguos con agujero en el suelo y una plataforma para los pies y que las chicas no han visto nunca.
Por supuesto Paula va a probarlo y por supuesto también Irene dice que antes prefiere mearse encima...




Las calles son laberínticas y maravillosas, llenas de rincones especiales para fotografiar y claro, nos traemos de nuestro viaje unas 600 fotografías. No se puede evitar, lo juroooo.



Visitamos la Alcazaba y el museo que tiene dentro, en el que se habla de una colaboración entre esta ciudad y granada, sobre todo por la artesanía y las formas de trabajar que ya se han ido perdiendo.

Tiene un precioso jardín andaluz (como dicen ellos) que recuerda bastante a la Alhambra aunque es muy pequeñito:







Subimos a la torre desde donde se divisa toda la ciudad y tenemos así  unas vistas maravillosas:












Comemos en la placita en un sitio donde el camarero es bastante guapo (por lo menos a Irene y a mí nos lo parece)
Aquí pido un tallín de pollo pero está un poquito reseco... cómo se nota que la calidad del sitio no es demasiado buena...y los gatos empiezan a hacer su acto de presencia... hasta el punto que no nos dejan comer tranquilos.




A media tarde vamos al único lugar de Chaouen donde sirven alcohol, que es el Hotel Parador, Manuel se pide una cerveza yo una Fanta. Las chicas té a la menta y colacao, disfrutamos de las vistas desde la terraza.

Se ve incluso nuestra casa y una mezquita que está arriba, en la montaña.





Finalizamos la tarde en la plaza donde podemos ver un rato al "cantautor hipster-árabe" que nos encanta.





Reduan nos ha ido a buscar a la casa porque ha ido a regar las plantas y nos propone ir a un sitio cercano dónde se ve un atardecer muy bonito, yo empiezo a sospechar que se trata de la mezquita que está en a tomar por saco y que he visto en algún vídeo de YouTube, pero él dice que no, que está muy cerca...
Así que una hora más tarde caminando, llegamos al sitio más espectacular que he visto en los últimos tiempos: la famosa mezquita que está en la montaña y desde la cual se divisa todo Chaouen:
La Mosquée Bouzâafar.

Está hasta los topes de gente pero sacamos unas fotografías bastante bonitas:



















Esta penúltima noche nos tomamos una cenita guay en la terraza, con unas maravillosas pizzas encargadas al Mandala, sitio que recomiendan en las guías y que ya conocía Manu de su viaje anterior.
Tengo una anécdota que nos pasa cuando vamos a encargarlas... el personal está como merendando, en su previo a la noche de curro que les espera, y ¡¡nos ofrecen pastas de las que están comiendo!!

Está claro que la famosa hospitalidad árabe es verdad-verdadera.


Al día siguiente volvemos a desayunar en nuestra terracita.










Y nos volvemos a dar un paseo volviendo a la zona del lavadero y acabar de comprar todos los regalos y recuerdos para la familia. (y para nosotros... jejeje)










Alucinamos bastante, pues está lleno de turistas marroquíes, que se hacen fotos en los lavaderos, haciendo como que lavan la ropa y poniéndose los "disfraces" que les ponen las señoras que están por allí por un módico precio (me arrepiento luego cantidad de no habernos hecho fotos con eso puesto... pero es que ... nos daba un corte tremendo, siiii, somos bobas, es oficial)








Desde aquí se ve perfectamente donde está la dichosa mezquita de la quinta porra (alto y lejos, verdad? pero mereció la pena)



Comemos en un sitio de la placita que es de comida rápida y probamos los kafta qué son una especie de hamburguesas de carne picada de cordero especiadas y que nos encantan.
Luego, nos vamos un rato a descansar a la casita... como está todo tan cerca no da ninguna pereza.









La última tarde la dedicamos a ver el atardecer desde nuestra terraza, es el momento más especial del día y justamente conseguimos captar en un vídeo las llamadas desde las diferentes mezquitas que se hacen justo al atardecer, es impresionante.









Como es la última noche nos vamos a cenar a casa Hassan, que es el lugar que le ha recomendado Carlos a Manu.
Es un sitio bastante bonito y un restaurante más de verdad, pero a pesar de todo, el precio sigue siendo muy económico, ya que los cuatro nos pegamos una pedazo de cena por 42 € más o menos.

Probamos la sopa harira que me encanta  (decido interiormente en mi cabeza que tengo que buscar la receta para hacerla en Madrid)
Es un plato que comen siempre cuando están con el ramadán, como el comienzo de todas las cenas y en cada casa tienen sus propios ingredientes secretos, es casi como nuestros cocidos, que cada familia lo toma de una manera.

Nos ponen también el famoso pan maravilloso que comemos todos los días.
Paula pide unos kafta de carne picada, Irene la pastela de pollo que está mucho más buena que la del restaurante de la primera noche y Manu y yo pedimos cuscús, él de cordero y yo de pollo...
Riquísimo de la muerte súper sabroso y buenísimo.
De postre una tarta de limón que nos indican claramente que no lleva ningún tipo de frutos secos.

Tengo que contar que durante todo el viaje nos entendían perfectamente con el tema de los frutos secos y los hemos podido evitar con facilidad,  ya que solamente los ponen en algunos postres y en algunas comidas típicas como la pastela de pollo, que lleva almendras, el resto de los platos está muy especiado pero no lleva frutos secos.











El último día por la mañana decidimos levantarnos pronto para hacer la maleta y tomar un desayuno en la plaza, que Manu tiene capricho casi desde el primer día...

Resulta que tenemos que pagarlo en euros porque no están todavía abiertas las casas de cambio y nos hemos gastado ya todo el dinerito marroquí que traíamos en regalos y mierdecitas varias...

Nos damos un último paseito mucho más melancólico que los anteriores. ¡¡es el último!!





Es el desayuno más maravilloso que hemos tomado e incluía café o infusión, zumo de naranja natural, tortitas árabes con mantequilla y mermelada, miel y queso fresco de cabra, o huevos fritos .
Costó 2,5 € y o sea 25 dirhams.
No es justo, a nosotros nos parece regalado, pero claro, para ellos resulta todo un lujo gastarse eso en desayunar.





Las últimas fotos desde nuestra terracita, en la que ya pega el caloret (pronto se solucionará, van a instalar una pérgola con toldo, así que los próximos visitantes podrán disfrutarla mucho más tiempo)




Nos recoge a las 11:30 el amigo de Reduan que se llama "Muti" o algo parecido, aunque hemos tenido una historia rara con la el cambio de hora porque justamente este fin de semana están cambiando la hora, la hora del ramadán y no sé cuántas cosas más, ellos controlan perfectamente todo esto y no tenemos ningún problema.

Durante el viaje Muti nos cuenta todo tipo de anécdotas como por ejemplo que se han tenido que construir tres pantanos en la zona de Tetuán porque cada vez que el rey Mohamed VI viaja a esta parte del país, que es su favorita, trae un séquito de más de 300 personas y acaban con todas las reservas de agua de la zona.
Que es un rey un poco rebelde contra su papi, y que si somos periodistas no sigue...jajaja, un tipo muy simpático y gracioso.
Nos cuenta que la vida en la medina es muy tradicional, por ejemplo su padre continua viviendo allí (no ha habido manera de convencerle para trasladarse a la parte nueva, más moderna que es donde él vive) y nos dice, sabiendo que nos vamos a asombrar, que en la casa que vive su padre, hay otras familias, y que tienen ... una única llave para todos!! Cosas de la confianza y de los pueblos.

Él era pescadero, pero acabó dejando ese oficio, puesto que era estresante ir a por el pescado  de madrugada (Chaouen está lejos de la costa) y lo que es peor, intentar vender todo ese pescado antes de que se pierda... como resultado tenía hipertensión y problemas de estrés, así que decidió que se hacía taxista, que, aunque gana mucho menos, al menos tiene más tranquilidad. (y eso que se hacen muchos viajes y km de un lado para otro día tras día)

También nos dice que no hace falta que nos pongamos el cinturón de seguridad y tenemos que viajar a pelo, claro que hay que contar que los cinturones estaban debajo de una mantita monísima que llevaba en la parte de atrás del coche, así que era misión imposible, no ya ponérselos, sino encontrarlos...jajajaja


La vuelta a casa en el avión es muy rápida, tardamos solamente una hora y me encanta ver cómo se ve desde las alturas el peñón de Gibraltar y la zona del estrecho.




La vuelta a casa resulta un tanto accidentada puesto que Manu tiene que ir en el avión varias veces al cuarto de baño, Paula al día siguiente parece que está hecha polvo por una especie de virus que ha cogido e Irene y yo a los dos o tres días empezamos a sufrir también problemas con la tripa...

Menos mal que se queda todo en un sustillo y nos recuperamos poco a poco (bueno, y tan despacio, Paula y yo tardamos casi tres semanas en estar bien del todo...)

Nos quedarán para siempre otro tipo de recuerdos mucho más valiosos, y es que este viaje ha sido muy especial, uno de los más exóticos, bellos y familiares de los últimos tiempos.

Espero repetir en breve, tenemos prevista escapada a Navarra en agosto, que creo que también puede resultar muy especial.

En fin, hasta la próxima.

(decir que, en estos momentos ya he regresado de Bolonia con Gema, de Navarra con la familia... yk que estoy a la espera de tener más tiempo para ir contando mis viajes en el blog)