jueves, 19 de septiembre de 2013

JABONES CASEROS...



Imagino que por el título ya sabréis de que va esto.

Aunque lo primero es lo primero, y es deciros que he tenido un verano muu perro y muu vago, con lo cual no he puesto ninguna entrada nueva, ni en este blog personal ni en el otro, el comercial..jaja, 
Ahora comienza septiembre, comienza el curso y ya tengo la mente llena de nuevos proyectos que espero compartir en breve.

Lo último, que ocupa ahora mi escaso tiempo libre es la posible realización en casa de jabón.
Por varios motivos:

1.- Ahorrar en jabón
2.- Reciclar el peligroso aceite usado de una manera sostenible
3.- El jabón para lavar la ropa que sale me encanta, limpia q.t.c.

Mi padre lleva haciéndolo varios años, después de la jubilación, pero incluso recuerdo cuando éramos pequeñas ver los trozos secándose en la pequeña terraza de Villaverde.

Bueno, pues he estado mirando cientos de páginas, vídeos, consejos (ya me conocéis...) y ya tengo bastante información como para empezar.
Siempre me ha dado pavor el tema de la sosa, porque como tengo problemas de asma, eso de aspirar los vapores que desprende en contacto con el agua suena a que te quedas resentida de por vida. (sobre todo por las advertencias constantes de mi madre) pero parece ser que si se toman suficientes medidas de seguridad no entraña peligro alguno (en fin, guantes, mascarilla, hacerlo en un sitio ventilado...)
Como tenemos la gran suerte de tener una terraza donde cacharrear, la usaré de campo de batalla, forrando el suelo que no quiero oír al Manolito...jaja

Parece ser que es mejor que el tiempo esté un poco fresco, que no haga calor, vamos, porque así el proceso resulta más fácil y el tiempo de realización es menor (jobar, qué impaciencia me entra, yo lo quiero probar YA)

Ya me he hecho con lo básico, unos tupper y moldes de silicona de los chinos, unos utensilios de madera que no uso y un cubo de plástico que lleva por casa desde la mudanza y que no se ha tirado porque está en un sitio que no molesta (ahora va a tener el pobre su minuto de gloria...)

Bueno, al grano, explicaré básicamente como se hace, es decir, que si queréis saltaros estos párrafos tostoneros, lo entiendo, pero yo tengo que dejarlo por escrito para mis consultas, ya sabéis...

Lo primero es reunir la cacharrería y los ingredientes. Y protegernos. Insisto.
Fundamental, que las cantidades sean las correctas, yo me he hecho una tabla en excel, que calcula exactamente en gramos las cantidades de agua y sosa, en proporción a las grasas.

INGREDIENTES:
Básicamente es por cada 3 kg. de aceite usado, 3 kg. de agua y 1/2 kg de sosa.
Hay quien echa un puñado de sal o de harina, y también perborato o incluso medio vaso de detergente de la ropa, pero vamos con los tres ingredientes principales sale un maravilloso jabón.

Si, se utilizan las medidas en gramos, más que nada porque hay aceites más volátiles que el agua y no siempre un litro de dicho aceite corresponde a un kilogramo de peso.

Bueno, si el aceite es para uso cosmético, la cantidad de sosa debe reducirse en un 5-10 %, para que no sea peligroso el jabón para la piel. Usarse aceite virgen y agua más o menos mineral... vamos, meterse en un pequeño berenjenal...

Y además se pueden ir añadiendo otras cosas, hierbas o flores, colorante, esencias, miel, zumos... en fin, el repertorio es alucinante, y hasta que no coja el tranquillo al proceso, solo haré del de lavar la ropa, o sea, el de uso doméstico.

PROCESO:
Forrar manos con guantes, ojos con gafas y cuerpo con pantalón largo y delantal. MASCARILLA.
En un cacharro grande de plástico se pone el agua pesada y se le añade con mucho cuidado la sosa pesada (nunca al revés, por si salpica)
Se remueve con una cuchara de madera hasta su total disolución... este es el momento más periculoso, puesto que la sosa en contacto con el agua reacciona químicamente y suelta los famosos vapores, a la vez que se calienta a lo bestia, alcanzando a veces hasta 70 ºC... ojito al tema.
Una vez que se ha disuelto del todo, se deja al aire libre, en un sitio donde nadie vaya a tocar, porque ya digo, el líquido quema mucho.
Se prepara y pesa el aceite filtrándolo y cuando la sosa se haya enfriado, o calentando ligeramente el aceite (que esté todo a una temperatura similar) se empieza a echar con cuidado, poco a poco el aceite sobre la disolución de sosa y agua.

Ahora es el momento de remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover y remover... que no, que no es broma, se supone que hay que estar del orden de 45-60 minutos dándole al cucharón siempre en el mismo sentido para que no se corte.
Hay gente que usa una batidora eléctrica y que el proceso se acorta bastante, pero hay que andar con mucho cuidado, utilizar una sólo para este fin (o sea que hay que tener dos en casa) y dar a poca velocidad al principio... en fin ya veremos... igual con unas simples varillas se agiliza el tema.

Cuando ya estamos hasta los mismísimos de remover y remover y ... 
como decía, cuando la pasta se ha transformado en algo parecido a una mahonesa espesa o unas natillas, es que ha alcanzado "la traza" (queda mu profesional decir esto ¿a qué si?) y en este momento se añadirían los otros ingredientes si los hubiera.
Mi padre ha experimentado con esencia de lavanda y de camelia y el resultado es espectacular, un olor finísimo que hace que lavar la ropa sea un gustazo.
Sin embargo, los colorantes no quedaron tan bien. quedó un suave tono marrón anaranjado que no estaba mal, pero para la ropa a mi me encanta que el jabón sea cuanto más blanco mejor.

Una vez terminados de integrar el resto de aditivos, se vuelca con cuidado en los moldes que tendremos preparados (seguimos con los guantes, que el líquido está sin curar y puede haber problemas en la piel) 

Yo me he comprado uno de hacer magdalenas de silicona y voy a usar un tupper grande que ya no uso porque perdí la tapadera. Vale casi cualquier cosa, mientras no sea de metal. Hay gente que utiliza los moldes de yogures o natillas, cajas de cartón forradas de plástico, moldes de pasteles, bombones, moldes para hacer hielos... en fin, imaginación al poder

Se debe dejar 24-48 horas y luego desmoldarlo y cortarlo en pastillas como más nos convenga.

IMPORTANTE: Para poder usarlo hay que dejar pasar 4-5 semanas hasta que finalice el proceso de saponificación y desaparezca cualquier traza peligrosa de la sosa utilizada.

Bueno, pues el reto hay está. Empezaré con el de uso doméstico, pero no descarto más adelante empezar a hacer algunos más elaborados que sirvan para el tocador y cuerpo.

Espero que os haya gustado mi charla sobre el jabón y que las más atrevidas os animéis.
¡¡yo estoy deseando!!

Besitos de juernes

(las fotos son de internet)



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tus comentarios. Recuerda: el respeto a los demás es fundamental