jueves, 5 de mayo de 2022

CONOCER MADRID 4 - DE LA PLAZA DE ANTON MARTÍN A LA DE LA PROVINCIA - 4 MAYO 2022

Esta visita resulta algo extraña.
Isabel y yo casi no llegamos a tiempo y... no tengo nada de batería en mi móvil, porque al cargador maldito que tengo en el trabajo le ha dado por fastidiarse justo hoy.

En fin, la cosa no nos sale tan mal al final, ya que conseguimos llegar a las 17:05 y el bueno de Jorge nos ha esperado (es más majooooo)

Hay muchas fotos de Isabel, ya que le fui pidiendo que me hiciera alguna de vez en cuando, para recordar cositas.

Va a ser extraña la entrada, la primera vez que voy a tirar solo de memoria... A ver cómo sale.

También voy a recurrir a entradas más antiguas de mi propio blog, ya que esta zona la hemos visto con Marisa en varias ocasiones en el pasado.

Hemos quedado en la Plazuela de Antón Martín, donde estaba situado el Portillo de Vallecas.
Esto es correcto, y se podría casi mejor decir Puerta de Vallecas, puesto que era el inicio y bajada hacia el Pueblo de Vallecas.

En algunos sitios pone plaza, en otros plazuela, pero en realidad no es una plaza, no hay ningún portal con número.
En la plaza, durante el siglo XVIII estaba la fuente de la Fama de Pedro Ribera, que ahora está en el Museo de Historia de Madrid, en la calle Fuencarral.
Se retiró de este lugar a principios del siglo XX.

imagen de microplan Madrid

En la plaza de Antón Martín estaba la orden San Juan de Dios o Nuestra Señora del Amor de Dios (de ahí el nombre de la cercana calle)
En este lugar han tenido lugar varios hechos históricos de importancia. 
Por ejemplo, el famoso motín de Esquilache tiene su germen aquí. Desde esta plaza parten a la casa de las siete chimeneas (1776).
Este motín era una protesta por el cambio de vestimenta, por la nueva orden de sustituir la capa y los sombreros por otros que dejaran el rostro descubierto.
Pero en realidad, es un mitin de subsistencia... cuanto menos trigo, mas especuladores y sube el precio del pan. Los madrileños estaban hartos y lo de las capas y los sombreros fue el chispazo que prendió el fuego final.
Jorge nos muestra este grabado, donde se aprecia perfectamente cómo se instala un  puesto para cortar la capa a todo el que pasaba con ella demasiado larga y cosían los sombreros de ala ancha con tres puntos hasta transformarlos en uno de tres picos.

imagen de Madrid Nueva Acrópolis

En la plaza, hay un grupo escultórico impresionante, el llamado "El abrazo" o "el monumento a los abogados de Atocha"
Es un monumento conmemorativo del atentado de enero de 1977, cuando un grupo neofascista, mató a cuatro abogados y un sindicalista vinculados al Partido Comunista y a CCOO. Además hirieron de gravedad a cuatro personas más.

La obra está basada en un cuadro de Juan Genovés, que está en el Reina Sofía.

imagen de El País

Unos años más tarde (2003) se inaugura en esta plaza el grupo escultórico, obra del mismo autor.

imagen propia

Tradicionalmente esta zona es de mercado y comercios, como la histórica farmacia "El Globo", del que nos queda en su fachada el testimonio de otros tiempos, con este precioso globo metálico.
Se recetan desde siempre fórmulas magistrales y era famosísima en todo el país.
Curiosamente, en los 80 fui a comprar, con todo mi vergüenza de adolescente, unos preservativos, y la dependienta me miró con cara de asco y me dijo: "aquí no vendemos eso".

Mucha fórmula magistral y mucha fama, pero a mí no me ayudaron, y me avergonzaron, delante de los otros clientes...

imagen propia

Nos vamos a meter por la calle de Santa Isabel, zona de mercado y de tiendas que siguen teniendo el sabor de antes.

Una joya nos aguarda enseguida, es el Cine Dore.
De estilo modernista, tiene un esgrafiado muy similar al del cine Callao.
Obra del arquitecto Críspulo Moro Cabeza, del año 1912 al 1923 y reformado por Manuel López-Mora en 1925.

El origen del nombre del cine Doré tiene varias opciones.

El más probable es que su fundador, Arturo Carballo, se inspirara en el "Gran Salón Cine Doré" situado en la Rambla de Cataluña entre 1908 y 1922.
Otras teorías apuntan a que es un homenaje al artista francés, grabador e ilustrador Gustav Doré.
Y los más osados lo intentan asociar a las dos primeras notas musicales... con lo cual debería pronunciarse "Cine do-rre".

Personalmente, me quedaría con la primera teoría.

Se le conocía como "el palacio de las pipas" entre los madrileños, por la afición a comer este fruto seco mientras se visionaban las películas.
Gracias a asociaciones vecinales y a su empeño empezó su recuperación. Pero es que, además es sede de la Filmoteca Nacional desde 1989, y esto le ha salvado la vida. Literal.

imagen de Isabel Tolosana

cine Dore en los años 20 - imagen de Pinterest

Como curiosidad, Jorge nos lleva luego al Teatro Monumental (de nuevo en la plaza de Antón Martín) y nos dice que se edificó en el mismo año: 1917!!! (bueno en Wikipedia pone 1922...)
Parece ser que es el primer edificio civil en el que se usa hormigón armado en Madrid. (este material solo se había empleado antes en obras de ingeniería civil)

Es bastante más feo (a nosotras nos lo parece) de estilo racionalista, obra de Teodoro de Anasagasti, el mismo que construye el edificio Madrid-París ahora Primark.

Aunque como buena noticia, leo por ahí que dentro tiene vidrieras de Maumejan hermanos. (como absolutamente todo edificio que se precie de la época) Aunque no he sido capaz de encontrarlas en internet.


imagen de Wikipedia


el mercado de Antón Martín - imagen de Isabel Tolosana (nada que ver con los años 80...)

Hay carteles que nos hablan de una exposición que hay y nos parece curioso que el nombre de José Luis López Vázquez aparece relacionado con la escenografía, y no solo con su carrera como actor.

Investigo:
En Wikipedia veo que además de actor fue diseñador de vestuario y escenógrafo, y que su carrera como actor empezó en  1946 en el teatro y ya en el cine en 1951.
Muy interesante. Curiosidad satisfecha.

imagen de Isabel Tolosana

Pasamos por el Pasaje Doré, para llegar hasta la Iglesia del Salvador y San Nicolás.
En uno de los laterales, apreciamos la fábrica de ladrillo de la iglesia, que asoma tímidamente.


 
imágenes propias

La Iglesia que visitamos a continuación une dos parroquias desaparecidas. Era de las más antiguas de Madrid, la iglesia del Salvador y la de Nicolás de Bari.
Es también de Teodoro Anasagasti, y está hecha de un modo sobrio... muy sobrio...

En estos terrenos estaba el Hospital de San Juan de Dios, fundado en 1522 por Antón Martín, religioso y enfermero español.
Antón Martín es un personaje del XVI, era de un pueblo de Cuenca y, cuando su hermano, que era soldado, muere en Valencia, se va allí para vengarlo. 
Pero allí se encuentra con Juan de Dios (San) y le convence para cambiar de idea y empezar al servir a los pobres, creando hospitales, entre otras cosas.

La actual es una reconstrucción de 1948, de después de la guerra.
Marisa nos la pintó fatal... nos dice que casi considera que es la iglesia más fea de Madrid... total, que nos la pone tan mal que entramos con un poco de miedo...jajaja

Y la verdad, es que no es para tanto... estamos de acuerdo en que... las hemos visto peores...jajja


imagen propia

imagen propia

En el altar mayor, la imagen de San Nicolás, con la mitra y el bastón, y con tres niños metidos en  un caldero, y es que parece ser que este santo salvó de morir cocidos a varios niños.

Otra leyenda nos cuenta que les daba regalos a los hijos de una familia pobre que tenía muchos hijos. Puede ser el origen de la leyenda de San Nicolás - Santa Klaus - Papá Nöel... bieeeeen.


imagen de Isabel Tolosana

Hay también una talla de la Virgen de la Milagrosa reconocible porque le salen rayitos de las manos.

Y un relieve situado en un lugar curioso, donde casi no se ve. Concebido para que se pueda ver nada más entrar en el templo.
Es San José de Cupertino, patrón de los exámenes de los estudiantes. La imagen está en la puerta para que a ellos les diera el tiempo justo para asomarse levemente, pedirle aprobar y perder el tiempo justo.
(qué bueno)

imagen de Isabel Tolosana


Subimos por la calle de los Cañizares, pasamos por la calle del Olivar...
Todos estos nombres, olivares, cañizares, atochares... hacen referencia al tipo de cultivos que había en esta zona en la época de Carlos V.

imagen propia

imagen propia

Llegamos al oratorio del Santo Cristo del Olivar, que ya era un oratorio desde el siglo XVII.

imagen propia

La iglesia está totalmente reconstruida a principios del siglo XX y es obra de Enrique Repullés y Vargas.
Domina el eclecticismo. Y para destacar, las puertas decoradas con grafitis. Parece ser que estaban hartos del vandalismo y de que aparecieran pintarrajeadas cada dos por tres. Optaron por esta solución, que a mí me parece ... lo más.
El interior es muy sobrio, ya que quedó destruido con la guerra civil, pero resulta igualmente interesante.

imagen propia

En el altar mayor, el Santo Cristo de la Fe, de Manuel Pereira, escultor barroco portugués, afincado en España. 

imagen propia

También hay una imagen de uno de mis santos favoritos:
San Martín de Porres, "Fray Escoba"

imagen del blog de Manuel de Blas sobre Madrid


Seguimos por Atocha hasta la Plaza de Jacinto Benavente, que en el 1926 era más pequeña, y en ella estaba la antigua Casa de la Aduana y la llamada Lonja del almidón.
Tomó el nombre por el reciente nombramiento del dramaturgo con el premio Nobel de Literatura.

Se derriba el Convento de la Trinidad Descalza, con la desamortización y para ampliar la calle hacia la actual plaza de Tirso de Molina. Esta orden era muy importante, ellos eran los que se encargaban del rescate de los cautivos en África y otras zonas lejanas. Esta orden rescató a personajes tan importantes como Cervantes, por ejemplo.

En la actualidad solo queda el Comedor social de Ave María. 

 
imágenes propias

Con la desamortización desaparece este convento, pero fue durante años el llamado museo de la Trinidad, y se recogían aquí cientos de obras de arte de muchas iglesias y conventos.

Estas obras de arte pasan después a anticuarios y... al Museo del Prado. Precisamente este fue el germen del Museo, que gracias estos fondos y a Isabel de Braganza, la esposa de Fernando VI, empezó a formarse la maravilla que conocemos hoy.

La reconstrucción es de 1909 de Mariano Belmás.

Estamos frente a los Cines Ideal, que afortunadamente aún están en uso (propiedad de Yelmo Films)
Es un edificio del año 1916, de José Espelius, de estilo modernista. 
Una de las cosas que destacan en la fachada, son las vidrieras, de la casa Maumejean, nuestras favoritas.
Muestra una alegoría del cine, en forma de un personaje misterioso que apoya su cara en un proyector encendido, flanqueado por pavos reales y guirnaldas.

fachada del Cine Ideal - imagen propia

detalle de las vidrieras - imagen propia

alegoría del cine - imagen de Madrid Diario

En uno de los laterales tenemos un edificio interesante que era la Casa de los Cinco Gremios Mayores de Madrid , corporación fundada en el siglo XVIII y formada por los gremios de joyeros, merceros, sederos, pañeros y drogueros, que funcionaba como una institución pre capitalista.
El arquitecto encargado del proyecto del palacio fue José de la Ballina, padre de Juan de la Ballina, que realizó el edificio de la tabacalera (oleee)
En estilo neoclásico, nos recuerda mucho al Museo del Prado (lo hace un discípulo de Juan de Villanueva)

imagen de Wikipedia


Seguimos por la calle y llegamos a la Iglesia de Santa Cruz, "San Judas" como se conoce en mi casa...

Esta parroquia estaba en la Plaza de Santa Cruz, pero en 1620 sufrió un incendio y en el XIX otro aun más grave y se destruye del todo. 
Como curiosidad, la portada antigua era obra de Churriguera.

imagen de antiguos cafés de Madrid - A la izquierda la portada barroca de la primitiva iglesia de Santa Cruz, en 1885. A la derecha, el dibujo publicado en 1902 de la nueva y actual iglesia.

En este lugar también estaba el colegio de santo Tomás de Aquino, que igualmente se incendia.

Esta iglesia actual se acaba 1902 y la construye Francisco de Cubas, con un estilo neogótico y neomudéjar.
El marqués le rinde homenaje a la antigua iglesia, añadiendo una torre, similar a una que tenía.
Esta torre era la más alta de Madrid hasta que llegó el edificio de la Telefónica. (mide unos 75-80 metros)
De hecho, se ve desde muchos de los miradores de la capital. Y es muy reconocible, con su aspecto rojizo, debido al ladrillo.

imagen propia

Torre de la antigua iglesia de la Santa Cruz en 1868, el año de su demolición. Al fondo se ve la cúpula del convento, donde estaba la actual iglesia. Wikipedia

la plaza con la iglesia - imagen de Viendo Madrid

En el tímpano está representada la Exaltación de la Cruz, y es obra de Aniceto Marinas. El mismo escultor que hizo el Velázquez que está delante del Museo del Prado o el monumento de 1808 que está en la recién remodelada plaza de España.

El interior es moderno, del siglo XX, en su mayoría de los talleres Granda, que reconstruyeron muchas de las iglesias tras la guerra civil. 


foto de Isabel Tolosana

Llegamos ahora a una de las plazas más bonitas de la zona, la Plaza de la Santa Cruz (llamada Plaza de la Provincia) en la zona del Ministerio de Asuntos Exteriores.

imagen propia

Aquí tenemos el maravilloso Palacio de Santa Cruz, cárcel de corte, hoy sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Es un edificio de Juan Gómez de Mora (1586-1648), con un aire reconocible y común en todas sus obras.
Es el arquitecto más famoso del momento en la corte y realiza otras muchas obras similares, como el Palacio de los Consejos, el convento de San Gil, la Plaza Mayor o el Monasterio de las Agustinas Descalzas de Santa Isabel.

Sus edificios muestran un barroco madrileño, muy diferente al grandioso tan común en toda Europa.
Suelen tener un basamento de granito, una fachada de ladrillo y los típicos chapiteles de pizarra de marcado estilo herreriano (vistos en el Escorial)

imagen propia

Como anécdota, tenemos encima de la portada principal al arcángel San Miguel, y los madrileños, tan graciosos ellos, solían decir como eufemismo "dormir bajo el ángel" que significaba dormir en el calabozo.

imagen propia

En esta cárcel hubo muchos presos ilustres o conocidos como Luis Candelas, Rafael de Riego (que lucha contra la reforma absolutista de Fernando VII) o un jovencísimo José de Espronceda, encarcelado aquí con apenas 16 años, luchando por sus ideales románticos (y juveniles)

imagen propia

Lo verdaderamente interesante de la fuente es que está representado el escudo de Madrid, en diferentes momentos de su historia.
Jorge nos habla sobre todo del personaje principal de la fuente: Orfeo.

Hijo de Apolo, dios de la música y las artes y de Calíope, musa de la poesía y la elocuencia, era el mejor músico entre los mortales.
El can está representado en la estatua pero no es el temible monstruo gigante de tres cabezas, sino un adorable perrete, que representa la fidelidad.

La historia es bien chula, resulta que Orfeo tocaba estupendamente bien la lira, tanto que pudo calmar a Cerbero (Can Cerbero, perro de Hades, el dios del inframundo) y así pudo rescatar a su amada Eurídice. 
Ella había fallecido al poco tiempo de la boda, picada por una septiembre, y fue a parar al inframundo.
Orfeo va al rescate con su lira. Parece ser que tocaba de una manera tan especial las melodías más maravillosas y era capaz de apaciguar a los monstruos más feroces.

Hades se apiada, fascinado por cómo tocaba Orfeo, y le impone como única condición que vaya él delante y no se gire hasta que no la bañe completamente la luz del sol.
Pero Orfeo no puede soportarlo y mira hacia atrás para ver si todo va bien... y en ese momento pierde la magnífica oportunidad y Eurídice debe regresar a los infiernos y esta vez para siempre (¡¡¡noooooo!!!)

También he leído que Orfeo no se percata de que un pie está en las sombras... y por eso pierde el reto.

Orfeo al perder a su amor no encuentra consuelo y vaga entre los vivos errático y triste.
Después de un tiempo, y haber incluso fundado una religión, se encuentra con unas bacantes (festejantes del dios Baco) tracias que, enamoradas de él, intentan seducirlo sin éxito.
Acaban rompiéndole las ropas... y la carne, destrozándole y cortándole la cabeza.
Hecho pedazos, pudo volver a los infiernos y reunirse por fin con su amada, con la que sigue cantando al amor, que en su caso es más grande que la muerte.

Qué bonita historia. Estupenda para terminar esta bonita y soleada tarde y preludio de unos estupendos vinos de godello que nos tomamos en la calle San Eugenio, en un sitio con solera muy recomendable: La vinícola Mentridana.

imágenes de En Lavapiés

jueves, 28 de abril de 2022

CONOCER MADRID 4 - MUSEO DE SOROLLA Y LA EXPOSICIÓN "LA EDAD DICHOSA" - 27 ABRIL 2022

Hoy vamos a uno de mis sitios favoritos de Madrid. (bueno, esto es mucho decir... siempre me encanta casi todo lo que visitamos...jejeje)

El Museo Sorolla es uno de los más bonitos de nuestra ciudad. Realmente es casa-museo, ya que en este lugar vivió, junto a su familia, nuestro pintor.

En pleno Paseo del General Martínez Campos nos encontramos con la preciosa Casa-Museo del genial pintor valenciano.
Quedó huérfano muy pronto, puesto que sus padres murieron los dos de cólera, y fueron criados por sus tíos.
Su tío, cerrajero, intentó que siguiera su oficio, pero no lo consiguió. Consiguió una beca y así pudo seguir estudiando.


Joaquín Sorolla en 1908, fotografía de Gertrude Käsebier (Wikipedia)

Influenciado por Velázquez y con estudios en París y Roma, terminó su formación.

En 1888 contrajo matrimonio con Clotilde García del Castillo en Valencia, aunque vivirían un año más en Italia, en la ciudad de Asís.
Cuando se trasladan a Madrid, (1889) viven primero en Tirso de Molina, luego en la calle Barquillo... y finalmente en está casa.

Tuvieron tres hijos, María Clotilde, Joaquín y Elena (artista como el padre, hay esculturas por la casa)

Una de las obras más importantes, y que le impulsó a nivel internacional es el encargo de la decoración de 150 metros lineales que le hizo la Hispanic Society de Nueva York, que le llevó nada menos que 8 años de trabajo. (hubo una exposición sobre esto en el Museo del Prado hace unos años -  que no vi :-( )
Se conocen como "Visión de España".

El Museo lo cede su esposa al estado español, y gracias a ello, hoy podemos disfrutar del mismo.

Empieza la visita en los jardines, en los que, descubro que se puede acceder gratuitamente, y si tienes algo de suerte, disfrutar completamente a solas.

ANOTACIÓN: Todas las fotos que incluyo en la entrada (salvo indicación expresa) están tomadas in situ, con mi propio móvil, como siempre.

 


Estamos en una visita guiada, con un señor que se llama Paco y que es bastante majo. (yo creo que es de Toledo, ya le he pillado alguna expresión... y las "elles" tan peculiares al pronunciar...jijii

Nada más entrar, vemos el precioso patio andaluz que Sorolla hizo construir, a imitación de los patios cordobeses que tanto le fascinaban.
Los jardines de la casa también fueron un capricho, que recuerdan a los de la Alhambra, por ejemplo.

A nosotras nos encantan, la verdad. 
Cuesta muy poco imaginarse lo felices que fueron en esta preciosa casa.




En la sala que era la cocina, hay una impresionante colección de cerámica. Encontramos de Manises, de Talavera... 
Una pasada. Parece ser que les gustaban mucho este tipo de objetos.


En la primera sala tenemos ya un montón de preciosos cuadros.
Para empezar, este, de su esposa Clotilde (Clota,  como él la llamaba) con sus mejores galas.
Joaquín le solía traer de sus viajes vestidos y sombreros de la última moda, y en este retrato, lleva puesto seguramente algunos de esos atavíos.
Este cuadro probablemente era propagandístico, es decir, una muestra del tipo de retrato que hacía.
No hay que olvidar que en estos tiempos, hacerse un retrato era símbolo de alto estatus social o económico.


Este y algún otro que está por las salas, son bocetos de los murales de la exposición de la Hispanic Society, comentado anteriormente.
Representan diferentes escenas de España. Sus gentes, sus vestimentas...
Según nuestro guía, Sorolla invirtió muchas de sus energías en la realización de estos gigantescos murales, y nos privó en cierto modo, de disfrutar de pinturas más personales.

No olvidemos que en el 1920 le dio un ictus,  y ya no pudo seguir pintando.
Falleció tres años más tarde, en Cercedilla.



En este cuadro se pueden apreciar dos de las cosas más importantes en la vida del pintor:
El amor hacia sus tres hijos y la pasión inspiradora de los cuadros de Velázquez, del que Sorolla era un gran admirador.
Además, representa a los niños posando para su padre, en la parte de la derecha, se ve el cuadro donde 


En esta sala hay otros cuadros magníficos, como El baño del caballo, Dr Simarro con otros científicos o un precioso cuadro académico: La bañista. Son todos preciosos.






En la siguiente sala vemos más cuadros y, sobre todo, muebles y enseres que son de la propia casa.
Los techos, como en la otra, son muy altos. Son los antiguos estudios, con mucha luz y altura.



Llegamos a una de las estancias más impresionantes del museo.


cama turca donde descansaba Joaquín entre locura y locura artística

albarelos de farmacia, donde él ponía sus pinceles

una de las paredes, plenas de cuadros, los dos más grandes formaban parte de la decoración de la casa, y se han conservado con sus marcos antiguos y todo

uno de los cuadros de Clotilde (está situado en un lugar privilegiado de la habitación)

fotografía del cuadro de Velázquez del Papa Inocencio X - ("Toppo vero" dijo el pontífice cuando lo vio...)   (Sorolla era muy fan de D. Diego y se hizo con una copia del famoso cuadro, actualmente en Roma)


fotografías de Isabel Tolosana





Antes de pasar al tema central de hoy, la exposición temporal, tengo que hacer un apunte de los míos.
Me encanta la maravillosa relación que había entre los esposos, cosa que se aprecia en los cuadros, en la casa, debían tener un precioso matrimonio.
Leo esta frase en un artículo de "El Español", escrito en abril 2017, con motivo de una exposición temporal.  Me llama la atención la frase: “Eres mi carne, mi vida y mi cerebro”. No tengo más remedio que investigar y ampliar información. 

Os dejo un fragmento del precioso artículo, en el que podemos apreciar el tipo de relación y sobre todo cómo era Sorolla. Si podéis, leerlo, no tiene desperdicio:

Él reconoce sus sentimientos, no los teme. Ni mucho menos se apura si tiene que reconocerle sus pasiones más carnales. No hay censura en sus cartas, ni doble moral. No son hipócritas. Repite a lo largo de los años que las noches sin Clotilde son la peor experiencia de sus ausencias. "Estoy imposible y prefiero acostarme a ver si duermo, no pienso tonterías; adiós". En 1900 le escribe que el calor es horrible. Le aniquila. "Sudo de modo feroz, la noche pasada no pude dormir, si al menos te hubiese tenido..." De Valencia a Madrid, le da buenas noches y recado: "¡Qué sola está mi cama!". Otro día: "Querida mía, buenas noches, me voy a la cama, solito y triste por no poderte abrazar".

Clotilde lo fue todo para Sorolla, que cuela a su mujer en sus pinturas, como modelo favorita. Mirando por la ventana, leyendo mucho, cosiendo, con algunos de sus hijos, es la musa que evita al pintor tropezarse con las musarañas.

Se conocieron cuando él todavía era un estudiante -desde los 15 años asistía a la Escuela de Bellas Artes- y empezó a trabajar en el estudio de fotografía de Antonio García, en Valencia. Allí iluminaba las fotos en blanco y negro, las coloreaba. Siempre se ha visto esto como determinante para su mirada plástica, pero también lo fue para su intimidad: allí encontró a la hija del fotógrafo y ya no se separaron más.

En 1908, la carta más caliente de todas: "Yo creo que eso más que nada es lo que me asusta tanto esta noche, quitándome las ganas de comer como otras veces, voy a beber más para alejar temores, y Dios y mi Clota, sobre todo ―a tu salud. Si estuvieras conmigo, y no fueras (¡que mala!) me animarías, pero tengo que hacerlo todo solo, ¡lo cual no me divierte, ni poco ni mucho! Esta visto que Dios nos unió de verdad, pues no sueño más que estar contigo, y para ti".

Sorolla se muestra dulce también y le ofrece todo su cariño sin condiciones. Nada hay más importante que ella: "Si bien los hijos son los hijos, tú eres para mí más, mucho más que ellos, por muchas razones que no hay para que citarlas, eres mi carne, mi vida y mi cerebro, llenas todo el vacío que mi vida de hombre sin afectos de padre y madre tenía antes de conocerte”.
Joaquín y Clotilde en una fotografía de estudio en 1901


Subimos a la planta superior, donde estaban las habitaciones de la casa. Aquí está la preciosa exposición que vamos a ver hoy.
Presidiendo la entrada, una fotografía de la familia Sorolla al completo.


Es preciosa, la estampa familiar, con el pintor y su esposa y los tres hijos, Elena, María y Joaquín jr.

Este cuadro, es similar a la fotografía de la entrada, y aparece toda la familia del pintor, incluido el mismo, en el autorretrato del fondo

uno de los cuadros más interesantes, un retrato por encargo

Nos cuenta el guía que Sorolla era muy rápido, estos cuadritos los hizo en apenas dos horas cada uno. en dos sesiones de una hora...¡¡impresionante!!

Retrato mucho más posado y pulido de dos niños de familia bien. Una de las hijas del pintor enfermó de tuberculosis y esta familia les prestó una casa en la sierra para su recuperación. Sorolla les devuelve el favor con este espléndido cuadro de los dos hermanos.

Clotilde y Elena. 1895. Este es uno de los cuadros más conocidos sobre la maternidad y uno de los más impactantes. Parece mentira que con esta monocromía se pueda decir tanto.


Otro retrato más de su esposa con uno de sus hijos. Me parece que debía ser uno de sus temas favoritos para sus obras

Retrato posado de la hija mayor, María. En él se puede ver el carácter más tranquilo y responsable de la niña (nada que ver con la hermana pequeña, bastante más inquieta)

Cuadro rápido que refleja un momento divertido, la pequeña Elena besa un busto.

Retrato de Joaquín Sorolla, hijo. En esta época, muchas veces la infancia era una etapa difusa. Niños y niñas parecían lo mismo, dentro de la nebulosa de la inocencia (y me parece fantástico)

Una de las hijas del pintor con sus muñecas. Este es un cuadro absolutamente moderno, ya de primeros de siglo, muy en relación con las nuevas tendencias. Con cuatro pinceladas gruesas nos lo dice todo.

fotografía de Isabel Tolosana - precioso tratamiento de la luz que se filtra a través de las hojas del árbol. 

Niños y más niños... Sorolla capta perfectamente el movimiento de los pequeños gracias a sus pinceladas rápidas. Los juegos de luces y sombras, absolutamente geniales

En este cuadrito captamos un momento muy común en las playas de Cabañal, que es donde iba el pintor con su familia. Los niños de los pescadores, jugando despreocupados con el mar. Algo vestidos, pues es invierno y el tiempo no es tan bueno como en el periodo estival

Sin duda, uno de los cuadros más increíbles de la exposición. Los reflejos del mar con las pinceladas rápidas, la transparencia de la tela de la chica...Los bueyes en el mar, los niños en el baño... Precioso de verdad

El contraste de los niños de los retratos posados con estos otros, hijos de pescadores o de gentes más humildes que contribuyen al sustento familiar ayudando con la pesca y otras labores, como esta pequeña hilandera

pequeños pescadores ayudando a sus familias

Con el siguiente cuadro, llamado "Triste herencia" recibió, en 1900, el Grand Prix en el certamen internacional de París.
Refleja la realidad más dura de la infancia, la de los niños enfermos. Estos en concreto afectados por la poliomielitis.
El cuadro actualmente está en una colección privada.

Boceto para "Triste herencia"

Cuadro final "Triste herencia" - 1889- Wikipedia

Llegamos a la parte del museo que muestra la casa tal y cómo fue.
Lo primero que vemos es el comedor. Con óleos enormes pintados por el mismo Sorolla: una preciosa cenefa con mujeres y flores. Debía ser maravilloso comer aquí.
Todo de mármol, conseguían que estuviera fresco en verano.



fotografía de Isabel Tolosana



Estos candelabros de plata mexicana (más los dos que están sobre la chimenea) son los que se pusieron en el velatorio de Joaquín cuando falleció.
Un detalle un poco tétrico pero interesante a la vez.



Elena con una de las criadas. Este delicado cuadro refleja muy bien el verano, la infancia de los hijos de Sorolla.

Lo dicho, les encantaba la cerámica y tenemos muestras por toda la casa. En estas vitrinas, las más valiosas, doradas, de Manises

Lámpara Tiffany - hay varias por la casa y dan un aire de modernidad (de principios de aquel siglo, claro)

Y es que en la casa hay calefacción y todo, está claro que la casa pertenecía a unas personas pudientes.
Los radiadores son maravillosos, modernos, pero a la vez antiguos.. no sé. 
A mi, personalmente, me encantan.


impresiona ver los muebles e imaginarse a la familia paseando por aquí




fotografía de Isabel Tolosana



fotografía de Isabel Tolosana




Tristemente, se acaba la visita, pero no podemos dejar de visitar uno de los espacios más bonitos, y que además es visitable a cualquier hora y sin pagar entrada: los jardines.
Hay mucha gente dibujando y haciendo bocetos de lo que hay aquí y no me extraña...
¡¡Este lugar es inspirador!!
Parece mentira que en el medio de la ciudad encontremos este remanso de paz y felicidad.

Claro que, en la época en la que se construyó esta casa, este solar estaba literalmente, en medio de la nada.












fotografía de Isabel Tolosana

Y hasta aquí hemos llegado.

¡¡A por las merecidas cañas!! (en esta ocasión vinito albariño...)