Voy con un retraso de narices, pero bueno, yo sigo publicando mis rollos, aunque se que tengo muy pocos lectores, pero yo... inasequible al desaliento.
Empezamos en la esquina de Gran Vía con Alcalá y lo primero que vemos es una maravilla de maqueta, que se puso aquí cuando se cumplió el centenario de la Gran Vía, en el 2010.
La Gran Vía se concibió como una avenida que ayudara a despejar el intenso tráfico de la Puerta del Sol.
Además, esta arteria principal servía para comunicar dos barrios importantes del ensanche: el de Argüelles y el de Salamanca.
Una última función era sobre todo económica, ya que gracias a esta calle, también se conectaba de algún modo las dos principales estaciones de ferrocarril: Atocha y Príncipe Pío.
En este proyecto se implicó el Conde de Romanones, que era el alcalde de Madrid en los años previos a su construcción.
En 1897 se encarga a los arquitectos José López Salaberry y Francisco Andrés Octavio Palacios un nuevo diseño, que es prácticamente el que conocemos hoy.
Desde este punto hasta la Plaza de San Marcial (la actual Plaza de España), llamada así porque estaba allí situado el Cuartel de San Gil -ya desaparecido- y los soldados desfilaban de un modo muy marcial.
Se tuvieron de demoler más de 300 viviendas y se construyeron unas 32 manzanas nuevas.
Había gente a favor y en contra, como pasa con todos estos macro-proyectos. Hasta se le encarga una zarzuela al famoso compositor Chueca, para intentar que los madrileños cogieran cariño a la futura avenida.
En 1916, la ciudad empezaba a convertirse en un pequeño caos, había muchos coches, mucha circulación, y se empiezan a instalar los primeros semáforos. Eran tan complejos que imprimieron folletos explicativos.
imagen proporcionada por Javi, en la que se ve un semáforo en primer plano
Las obras comienzan en 1910, siendo alcalde José Francos Rodríguez. El día de la inauguración de las obras, estaban presentes el presidente del gobierno, José Canalejas y los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battemberg.
Oficialmente, y para la foto comienzan las obras cuando el rey, piqueta de plata en mano, empieza a "derribar" la casa del cura, anexa a la Iglesia de San José. (me parece que es un operario, no el propio monarca)
Este momento queda recogido en la siguiente fotografía (wikipedia)
wikipedia
Como curiosidad, nombrar al primer albañil de la Gran Vía, que es un señor llamado Álvaro Guadaño (nos lo contó el profesor José Manuel en nuestro quinto o sexto año en Conocer Madrid, año 2025).
En 1912, se remodela la fachada de San José, que es de Pedro de Ribera.
Se edifica sobre el antiguo convento de San Hermenegildo, desaparecido con la desamortización de Mendizábal.
Es una iglesia oscura y grande por dentro, llena de imágenes de santos y vírgenes.
Como curiosidad, aquí ofició su primera misa Lope de vega.
Y en esta imagen, podemos ver cómo estaba en aquellos momentos, previos a su demolición.
imagen de viendo Madrid
Javi nos cuenta la historia de un diplomático inglés muy tímido y una joven que, durante la celebración de carnaval, bailan toda la noche en el teatro de la Ópera.
La acompaña desde la plaza de Ópera hasta aquí y solo se ven de nuevo por la mañana, ya que se habían citado en esta iglesia.
Pero el asombro y horror del joven diplomático no tienen limites cuando al llegar a la iglesia de San José, descubre a un montón de gente que esperan para asistir a una misa de difuntos.
Su sorpresa es mayúscula cuando en el féretro de la difunta, encuentra a la misma joven con la que ha estado bailando toda la noche.
Es una historia pura y dura de la época del romanticismo de fines del XIX.
Enfrente tenemos el conocido edificio, el Edificio Metrópolis. Es la antigua sede de "La Unión y el Fénix"
Fue construido en 1906 en un estilo ecléctico, por los hermanos Février.
Participan varios autores, como Mariano Benlliure en la cúpula y con las alegorías del comercio, agricultura...
La cúpula estaba rematada por una figura de Ganímedes de Benlliure, ahora en los jardines de la Mutua Madrileña, en el Paseo de la de Castellana,, aunque hay varias copias más repartidas por Madrid.
Por ejemplo hay uno en la Castellana, otro en Colón, otro sobre el edificio Madrid París (el actual Primark), otro más en la calle Llano Castellanos (más allá de la Plaza de Castilla, hacia las Cuatro Torres...)
En la actualidad, hay una Victoria alada, de Federico Coullaut Valera (desde 1977)
Aquí podemos ver unas fotografías del día del traslado de las esculturas.
Se puede observar el increíble tamaño de las figuras.
La cúpula es de estilo bombier , en referencia a los bomberos. (ya se sabe que un gran número de los siniestros que deben cubrir las aseguradoras, son los incendios)
Dicha cúpula resulta espectacular, en parte debido a su recubrimiento, hecho con pan de oro.
imagen propia de otra visita con Marisa
El siguiente edificio con el que deleitamos la vista es el llamado popularmente "Grassy"
Viviendas para Luis Ocharán Mazas (1916-17)
En de estilo ecléctico, como muchos de los de la Gran Vía. Es de Eladio Laredo Carranza. Y cuenta con las maravillosas cerámicas de la escuela de Zuloaga en la parte superior.
Es el edificio más singular del primer tramo de la Gran Vía. Es una mezcla entre modernista y neoplateresco.
En este lugar estaba el palacio de la Duquesa del Sevillano, hoy desaparecido. En el trazado de la calle se derribaron muchos edificios antiguos.
Palacio de la Marquesa de Sevillano, 1905. Fuente: Imágenes del Viejo Madrid.es
Fotografía de prensa extraída de la revista La Ilustración Española y Americana del día 22 de febrero de 1913
una de las primeras imágenes de la Gran Vía - imagen facilitada por Javi
El edificio Grassy, a pesar de estar profusamente decorado, tenía varios elementos que han desaparecido, como por ejemplo, dos templetes que estaban en la fachada.
Es común que muchos edificios de la época perdieron parte de su decoración en las sucesivas reformas.
En el local de la planta inferior, joyería que da nombre al edificio desde 1952, hay una especie de museo, donde se pueden ver relojes de hasta cinco siglos atrás.
Lo que no aclaramos es si se puede visitar con facilidad o no.
En este tramo había restaurantes muy conocidos, como el Gula Gula (actualmente desaparecido) y varios locales de ocio en las azoteas que cuentan con terrazas y buenas vistas.
Prácticamente enfrente, tenemos el edificio Gran Peña (1914-17), que albergaba un club social y un casino. Club privado desde 1970. Fue de los primeros en disfrutar de comodidades como el ascensor o la calefacción. Así, se consideraba un lugar de gran confort y lujo.
Sus principales socios eran militares y luego también miembros de la aristocracia y la realeza (por ejemplo, desde 1975 pertenece al club el rey emérito...)
Hay un precioso mirador. En la fachada vemos una placa dedicada al Conde de Romanones, uno de los principales artífices de la construcción de la Gran Vía.
Enfrente, el Edificio de La Estrella Seguros, que antes era el Palacio Masserano.
Víctor Hugo, el dramaturgo francés, vivió justo aquí, cuando tenía unos 10 años. Estudió en el Colegio de los Escolapios de San Antón en Hortaleza.
Él tuvo siempre un gran amor por nuestra ciudad, y de hecho, hay una calle muy cerca dedicada a él.
Su padre era amigo de José Bonaparte.
El palacio es ahora el edificio de Viviendas para Seguros La Estrella. (1919-22)
Este edificio de Seguros la Estrella es un palacete neo renacentista.
Nos cuenta Jose Manuel, profe del curso 2024/2025 que la imagen que se representa en la parte superior es la de Pandora, que, según la mitología griega, que contenía todos los males de la humanidad.
Esa caja fue un regalo (un poco envenenado, diría yo) de los dioses, que le prohibieron abrir.
Como es natural, la curiosidad, mató al gato, y ella la abrió, liberando todos los males. Dentro de la caja solamente quedó la esperanza.
Y es que en seguros, la esperanza es muy importante. Es lo que queda después de tener un siniestro en casa, con el coche... Y Seguros La Estrella, te la daba...
En uno de los edificios tenemos que mirar hacia arriba, para poder ver a la famosa "Loba"
Sobre el edificio Comercial Wow, que antes era el Hotel Roma (de ahí la alusión a la loba capitolina) Era uno de los primeros hoteles de Madrid, aparte del Ritz y el Palace, un poco anteriores.
Como ocurre en otros muchos casos, desapareció gran parte de la decoración de la fachada.
Como ocurre en otros muchos casos, desapareció gran parte de la decoración de la fachada.
En este punto, nos asomamos a la Plaza de Pedro Zerolo.
En el cercano aparcamiento, tras las obras de acondicionamiento, se colocó un enorme lazo rojo cómo recuerdo a la lucha contra el sida.
Volvemos de nuevo a Gran Vía y nos quedamos frente a otra construcción singular: El Casino Militar.
Es el Centro Cultural de los Ejércitos y la Armada. (1914-16)
El edificio alberga una pensión disponible para los militares que venían a Madrid. Y también una sala de esgrima antigua, de las pocas que hay en nuestra ciudad con esas características, por lo que resulta única.
Y a continuación, entrando por la calle del Clavel, haciendo esquina con la calle de la Virgen de los Peligros, uno de los edificios que más me gustan de la zona:
La Casa de los Portugueses 1920-23 (viviendas para la Constructora Calpense)
El arquitecto es Luis Bellido, el mismo que construyó las casas del Matadero, entre otras.
Tiene varios usos, el comercial abajo, diáfano y arriba viviendas. El nombre se le da en los años 70. Se reúnen portugueses en Madrid y se afincan por esta zona.
Giramos ahora por la calle Caballero de Gracia, para llegar al Oratorio del mismo nombre.
Hay dos versiones sobre este personaje del XVI, Jacobo de Grattis.
Se dice que se dedicaba a la beneficencia y obras de caridad.
La primera anécdota transcurre durante el embarazo de su propia madre, ella se cae y se salvan ambos según la iglesia, así que es por esto por lo que se ha dedicado a hacer el bien.
La otra versión es bien distinta, tras una vida fiestera y con líos de mujeres, y tras un intento de conquista de una mujer casada, que le sale bastante mal (se rompe el brebaje de amor que había preparado), el caballero lo interpreta como una señal divina y empieza a tirar hacia una vida digamos, más devota y cristiana, creando conventos y haciendo obras de caridad.
Esta conversión mística le hizo incluso tomar los hábitos.
Aunque la iglesia original fue construida en 1654, el Oratorio que se rehabilitó es de estilo neoclásico, del siglo XVIII y está realizado por Juan de Villanueva, hacia 1786.
Ofrece una solución muy interesante que resuelve las dificultades de estar sobre un solar muy alargado y estrecho. Además, por si fuera poco, la calle es muy estrecha también.
Para empezar, excava la fachada, que queda retranqueada y da una sensación de mayor profundidad.
Esta fachada se remata con un frontón triangular, y unas columnas jónicas, muy neoclásicas.
En los años 20 del siglo XX se añaden los relieves de la última cena (de Carlos de Luque) aunque no armonizan demasiado con el resto del conjunto.
imagen propia
imagen propia
imagen propia
Virgen del Socorro de Francisco Elías - 1825
Dentro del templo, podemos observar gran riqueza ornamental. Y Villanueva nos vuelve a sorprender, creando una ilusión óptica. Realmente parece que hubiera tres naves, pero en realidad es sólo una. Gracias al uso de columnas exentas, divide el espacio y parece mayor.
Además, parece que la nave tiene forma de cruz latina, pero no es cierto. Simula una especie de transepto colocando una esfera de media naranja.
El ritmo lumínico lo sustenta con el uso de casetones que nos llevan hasta el fondo.
La cúpula sobre pechinas nos hace creer que estamos en el centro de una cruz latina.
imagen propia
Vidriera de la Última Cena, de la casa Maumejean
imagen propia
Este es el único edificio que no se derriba cuando se traza la Gran Vía. Aunque se derribaron la casa de los capellanes y otras dependencias, lo cierto es que se conserva casi íntegra y lo único que ha variado es el pequeño ajuste del ábside, que da a la Gran Vía y que queda más plano.
Había muchos intereses que rodeaban a este edificio, por ello sigue en pie, claro.
La fachada que da a la Gran Vía es muy extraña, rara. Con un arco y un ábside moderno uniendo los dos edificios.
Un poquito más arriba, llegamos a la plaza que era conocida como la "Red de San Luis" y es que aquí estaba la antigua iglesia de San Luis Obispo del siglo XVII (donde ahora se ubica el gigantesco "Lefties")
Se demolió en 1943, pero una parte de ella se conserva en la cercana Iglesia del Carmen, en la calle del mismo nombre.
Concretamente el pórtico de la fachada, obra de José Jiménez Donoso, del siglo XVII.
Una vez desaparecida, la titularidad de la parroquia pasó a la la iglesia del Carmen, que es conocida como "Nuestra Señora del Carmen y San Luis Obispo".
Hay varias teorías de por qué aparece la palabra "red" en la denominación de esta plaza.
Se dice que en esta zona se instalaba un mercado de hortalizas y que los comerciantes echaban una red por encima para proteger sus mercancías de los ladrones.
También puede hacer alusión a la red de cables que estarían concentrados en esta zona (no olvidar que cerca está la Telefónica)
Lo que si está claro es lo de "San Luis"... y es que, en la calle Montera estaba la citada Iglesia de San Luis Obispo.
Subimos ya hasta la calle Montera, desde donde contemplamos el edificio de la Telefónica.
Este fue el primer rascacielos de Europa, ahí es nada.
El increíble edificio de la Telefónica - imagen propia
Parece ser que, el templete, considerado muy moderno, en parte gracias a sus ascensores que subían y bajaban al suburbano. Pero empezaron a utilizarse las escaleras mecánicas, consideradas todo un avance, se clausuró la entrada al metro por este templete y … empezó a estorbar.
A comienzos de los años 70, la Compañía Metropolitana decide deshacerse del Templete. Por aquel entonces el porriñés Raúl Francés Valverde viajaba a menudo a la capital por trabajo. Un día, al llegar a la Estación del Norte, un compañero de trabajo le entrega la Hoja de Lunes de Madrid y le señala un titular mientras, con una sonrisa irónica, le dice: "por fin Madrid va a mejorar algo, derriban el Templete de manera inmediata". Francés cuenta que, en cuanto llegó a la oficina, llamó su madre, Elena, para pedirle que fuera corriendo a avisar el alcalde de O Porriño, en aquel momento Gonzalo Ordóñez. "No se podía permitir la desaparición de una obra de Palacios", comenta Raúl. Dos días después de aquella llamada de alerta, la madre le dijo que ya había avisado el alcalde y que éste, en un solo día, gracias a una gestión apresurada pero eficaz, había conseguido que el Templete fuera trasladado a la villa natal del arquitecto.
Luego en Madrid empiezan a surgir protestas contra la decisión de Madrid de trasladar el templete y aunque intervienen arquitectos famosos y hasta el mismísimo Colegio Oficial de Arquitectos, no se puede impedir el traslado final.
En la década de los 90 el alcalde Álvarez del Manzano intenta recuperarlo sin éxito, ya que se considera que no está nada bien quitárselo a los de O Porriño, así que se llega a un punto intermedio: hacer una réplica y colocarla donde estaba la original.
Así, desde julio del 2021, podemos recrearnos la vista de nuevo con esta maravilla.
El moderno templete del metro, recordando al original, de Antonio Palacios, actualmente en O Porriño
imagen de Isabel Tolosana
El Templete original, en la actualidad, a la entrada del cementerio de O Porriño.
Thomas Dylan Harris / LUZES
Diseño de la entrada al metro de Gran vía de Antonio Palacios 1918
A través de esta misma entrada (remodelada y modernizada) se puede bajar al subterráneo en la actualidad. Y se puede visitar una pequeña exposición, como un mini museo del Metro, en el que hay algunas fotografías de la reconstrucción, objetos que se encontraron cuando se realizaron las obras y restos de azulejos antiguos.
Escudo de Madrid, recuperado durante las obras. Hay otro muy similar, que podemos disfrutar a la entrada de la estación de Tirso de Molina
diversos objetos encontrados y recopilados durante las obras - imagen propia
Edificio Matesanz, también de Antonio Palacios. 1919-23. Se crea como edificio comercial y de oficinas. Ahora es eso justamente.
Está en el número 24 de la Gran Vía.
Es muy parecido al que existe en el número 4 de la calle Mayor, también obra de Antonio Palacios.
imagen de Monumenta Madrid
Lo último que vemos en la tarde de hoy es el edificio Madrid - París, el actual Primark.
Como durante un tiempo también fue propiedad de La Unión y el Fénix, tenemos una cúpula en la parte superior con una copia del Ganímedes de Benlliure.
Era un hermoso príncipe troyano, del cual Zeus se enamoró. Le convirtió en su amante y en copero de los dioses. (el famoso rapto de Ganímedes)
imagen propia de otra visita
Enfrente hay una escultura de Diana cazadora, obra moderna del 2017 de Natividad Sánchez.
Parece ser que la escultura se realiza un poco a juego con el Ganímedes de enfrente. Diana intenta con su arco en ese momento evitar que Zeus se lleve a su amado.
Dibujo de Natividad Sánchez, en el que se ve que la cazadora apunta al Ave Fénix que ha raptado a su amado. EL PAÍS
imagen propia
Y las flechas, talladas en el suelo, justo delante del Primark, buscadlas por favor
imagen de Madrid Secreto
Aquí termina nuestro hermoso paseo por la Gran Vía, una de mis calles favoritas, tan llena de edificios increíbles, de tiendas, de gente, de vida.
Nos tomamos nuestros vinitos y para casa, con la satisfacción de haber hecho una preciosa visita.























































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